Aprendiendo a orarcomo Jesús

La oración en el centro de la vida

Levantándose muy de mañana, siendo aún muy oscuro, salió y se fue a un lugar desierto, y allí oraba.

Marcos 1:35

Orar como Cristo implica renunciar a nuestras comodidades. La salvación es por gracia, gracias a Cristo, y también hay un precio que pagar para vivir la vida que el Señor demanda de sus seguidores: renunciar al yo y cargar nuestra cruz, crecer en santidad, lo que implica corrección y humildad para escuchar.

Las disciplinas espirituales están para ser cada día como Jesús. Solo el Espíritu Santo nos ayuda y nos da fuerzas: es quien trae convicción, quien trae revelación, quien nos da entendimiento para las cosas espirituales, quien nos lleva siempre a Cristo.

I

Oraba con dependencia del Padre

Respondió entonces Jesús, y les dijo: De cierto, de cierto os digo: No puede el Hijo hacer nada por sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre; porque todo lo que el Padre hace, también lo hace el Hijo igualmente.

Juan 5:19

No es con mis fuerzas, sino con el poder de Cristo. Dependo de él para todo en la vida.

II

Oraba buscando la voluntad del Padre

Diciendo: Padre, si quieres, pasa de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya.

Lucas 22:42

Sometimiento al propósito del Padre. Jesús no solo pedía: entregaba su voluntad.

III

Oraba con gratitud

Entonces tomó los cinco panes y los dos peces, y levantando los ojos al cielo, bendijo, y partió los panes, y dio a sus discípulos para que los pusiesen delante; y repartió los dos peces entre todos.

Marcos 6:41

Entonces quitaron la piedra de donde había sido puesto el muerto. Y Jesús, alzando los ojos a lo alto, dijo: Padre, gracias te doy por haberme oído.

Juan 11:41

Los diez leprosos. Camino a Jerusalén, diez hombres leprosos le salieron al encuentro y se pararon de lejos, porque la ley los obligaba a mantener distancia y vivían apartados de su familia y del templo. Jesús los envió a mostrarse a los sacerdotes, y quedaron limpios mientras iban. Los diez fueron sanados; uno solo volvió a dar gracias, y era samaritano, un extranjero. Todos recibieron el milagro; uno recibió el encuentro con quien se lo dio.

11Yendo Jesús a Jerusalén, pasaba entre Samaria y Galilea. 12Y al entrar en una aldea, le salieron al encuentro diez hombres leprosos, los cuales se pararon de lejos 13y alzaron la voz, diciendo: ¡Jesús, Maestro, ten misericordia de nosotros! 14Cuando él los vio, les dijo: Id, mostraos a los sacerdotes. Y aconteció que mientras iban, fueron limpiados.

15Entonces uno de ellos, viendo que había sido sanado, volvió, glorificando a Dios a gran voz, 16y se postró rostro en tierra a sus pies, dándole gracias; y este era samaritano. 17Respondiendo Jesús, dijo: ¿No son diez los que fueron limpiados? Y los nueve, ¿dónde están? 18¿No hubo quien volviese y diese gloria a Dios sino este extranjero? 19Y le dijo: Levántate, vete; tu fe te ha salvado.

Lucas 17:11-19

La gratitud es algo que siempre debe estar en nosotros.

IV

Oraba por otros

Pero yo he rogado por ti, que tu fe no falte; y tú, una vez vuelto, confirma a tus hermanos.

Lucas 22:32

Interceder por otros.

V

Buscaba al Padre de madrugada

Buscaba al Padre de madrugada, aun cuando su agenda era muy ocupada.

En aquellos días él fue al monte a orar, y pasó la noche orando a Dios.

Lucas 6:12

Antes de que Jesús iniciara su ministerio, él ayunó.

Aconteció que cuando todo el pueblo se bautizaba, también Jesús fue bautizado; y orando, el cielo se abrió.

Lucas 3:21

Y entre tanto que oraba, la apariencia de su rostro se hizo otra, y su vestido blanco y resplandeciente.

Lucas 9:29
VI

Oraba en medio del sufrimiento

Y estando en agonía, oraba más intensamente; y era su sudor como grandes gotas de sangre que caían hasta la tierra.

Lucas 22:44

Jesús experimentó la separación del Padre, aquella que nosotros experimentaríamos lejos del Padre.

VII

Oraba en todo momento al Padre

Entonces Jesús, clamando a gran voz, dijo: Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu. Y habiendo dicho esto, expiró.

Lucas 23:46

Una relación de comunión y oración continua al Padre.

VIII

La oración ocupaba el lugar central de la vida de Jesús

Padre, glorifica tu nombre. Entonces vino una voz del cielo: Lo he glorificado, y lo glorificaré otra vez.

Juan 12:28

Ya tenemos comunión con Dios: debemos desarrollarla. Cultivar esa relación con Cristo, ya fue consumado.

IX

Qué aprendemos

Tenemos acceso a la presencia de Dios a través de Cristo.

Mary Cielo